Los endemismos al poder, Flora en Canarias

Los diferentes microclimas, altitudes y condiciones del suelo posibilitan que Canarias disponga de una rica diversidad de flora que está repleta de endemismos. En cada piso de vegetación se encuentran especies singulares que se van a repasar en las siguientes líneas, mediante un recorrido ordenado por el relieve de las Islas.

Cardonal, Tabaiba,  Verol y flores de tolda. / PROMOTUR

Cardonal, Tabaiba, Verol y flores de tolda. / PROMOTUR

Cardonal-tabaibal

A los terrenos ocres y áridos de Fuerteventura se aferra una especie que muchos confunden con un cactus dada su semejante apariencia. Se trata del cardón de Jandía, un pequeño arbusto que protagoniza el paisaje del sur de la geografía majorera por debajo de los 150 metros de altitud, sobre todo en barrancos y valles. Emblema vegetal de la Isla, esta planta está en peligro de extinción, por lo que aquello de “se mira, pero no se toca” adquiere una gran relevancia respecto a esta especie de flora. Por otra parte, su primo, el cardón canario, sí que se reparte por todo el Archipiélago. Crece más que su pariente (puede llegar a los cuatro metros, por tan solo uno del primero), aparece en zonas más elevadas (hasta casi los 1.000 metros de altura) y llena uno de los pisos de vegetación de Canarias, el más bajo, junto con la tabaiba, también endémica de las Islas: el cardonal-tabaibal.

El cardón de Jandía protagoniza el paisaje del sur de Fuerteventura

 

Dentro de los dominios del cardonal-tabaibal conviven otras plantas como el aloe (aunque no es exclusiva de Canarias, aquí brota de forma natural), que dispone de excelentes propiedades curativas que se aprovechan para fabricar diferentes productos, especialmente de cosmética; el verol, una de las especies más habituales de este ecosistema vegetal canario, o la tolda, típica de La Gomera, Tenerife y Gran Canaria, y que mide menos de 30 centímetros.

Sabina y Drago. / PROMOTUR

Sabina y Drago. / PROMOTUR

Bosque termófilo

En este piso de vegetación germinan tres de los árboles más representativos de la naturaleza de Canarias: la palmera, la sabina y el drago. La palmera canaria destaca en muchas de las postales turísticas sobre el Archipiélago. Es visible en todas las islas y algunos ejemplares pueden superar los 30 metros de altura y los dos centenarios de edad. Asimismo, cabe destacar dos curiosidades en relación a la palmera canaria: por un lado, Las Palmas de Gran Canaria se llama así porque fue el nombre que le pusieron los castellanos al llegar y presenciar el gran número de plantas de este tipo existentes en el lugar; por otro lado, de esta especie vegetal se extrae el guarapo, con el que se elabora la deliciosa miel de palma, producto gastronómico tradicional de La Gomera.

En cuanto a la sabina, es un árbol que se halla en todas las islas menos en Fuerteventura y Lanzarote. Los ejemplares más peculiares se encuentran en la isla de El Hierro, debido a que están doblados como consecuencia de la acción del viento. Sin duda, una maravilla de la naturaleza que sorprende a todos sus visitantes. En relación al drago, el ejemplar más famoso se ubica en Icod de los Vinos, en Tenerife. ¿La razón? Ha vivido unos 1.000 años aproximadamente. No es única de Canarias (crece de manera natural en Tenerife y Gran Canaria), ya que aparece en toda la Macaronesia, y está en peligro de extinción.

Otras de las especies de flora en la franja de relieve ocupada por el bosque termófilo son: malva de risco, llamativa por sus flores, presente en todas las islas menos en El Hierro y en peligro de extinción en Fuerteventura y Lanzarote, y el acebuche, que vive en todo el Archipiélago y sobresale por su intenso verdor.

Flor del brezo canario, Monteverde, bosques de laurisilva y  fayal-brezal. / PROMOTUR

Flor del brezo canario, Monteverde, bosques de laurisilva y fayal-brezal. / PROMOTUR

Fayal-brezal

La faya, un arbusto de profundo color verde que cuando se anima llega a los 20 metros de altura (lo normal es que se quede en menos de ocho) y endémico de la Macaronesia, y el brezo, con ramas salpicadas por el suave color blanco de sus flores durante el periodo de floración y una altura máxima de 15 metros en Canarias (donde no es exclusiva, ya que también aparece en Europa y África), conforman la mayor parte del paisaje del fayal-brezal.

El sauce canario se utilizaba como remedio para curar las gripes

Además, en este piso de vegetación se encuentran otras especies de flora representativas de las islas y endémicas de la Macaronesia como el cedro; el sauce canario, empleado en el pasado como remedio para curar las gripes, o el acebiño, con sus flores blancas y sus frutos rojos. Todas las especies anteriores también pueden habitar en los bosques de laurisilva de Canarias debido a sus condiciones húmedas, misma razón por las que no crecen en Lanzarote y Fuerteventura.

Pino, Tajinaste rojo y violeta del Teide. / PROMOTUR

Pino, Tajinaste rojo y violeta del Teide. / PROMOTUR

Pinar

Como su propio nombre ya anticipa, el pino canario puebla este piso de vegetación. Robusto y alto (puede pasar de los 60 metros de altura), cubre más de la mitad de la superficie forestal de las islas Canarias.

La principal característica del pino canario es su resistencia al fuego

Principalmente, se observa en Tenerife, Gran Canaria, El Hierro y La Palma. Una de sus cualidades más destacadas es su resistencia al fuego, debido a una gruesa corteza que le permite resurgir de sus propias cenizas desde la madera de su tronco, que rara vez cae en caso de sufrir un incendio. Gracias a ello, la vegetación no ha desaparecido de las cumbres de esas islas y el pinar se configura como el pulmón de Canarias.

Alta montaña

En las altitudes más elevadas, concretamente al cobijo del Teide, crecen dos de las especies con más mística de las Islas: la violeta del Teide y el tajinaste rojo. La primera es la planta que florece a mayor altitud en España y luce con esplendor debido al color que le da nombre; la segunda aparece en primavera para dotar de una magia especial al Parque Nacional del Teide durante unas semanas.

Flora en Canarias. / GAP DISEÑO -  web tenerife

Flora en Canarias. / GAP DISEÑO – web tenerife

Apunte

Pisos de vegetación

A continuación se presentan las altitudes aproximadas en las que crecen las especies que habitan en cada piso de vegetación. 

Cardonal-tabaibal. Hasta los 400 metros de altitud.

Bosque termófilo. Entre 400 y 1.000 metros de altitud.

Laurisilva. Entre los 500 y los 1.000 metros de altitud.

Fayal-brezal. Entre los 1.000 y 1.200 metros de altitud.

Pinar. Entre los 1.200 y 2.000 metros de altitud. 

Alta montaña. Más de 2.000 metros de altitud.

LAURISILVA.

Laurisilva, mención especial

Entre el bosque termófilo y el fayal-brezal se sitúa un piso de vegetación que merece ser destacado: la laurisilva. Hace millones de años, el verde, húmedo y denso bosque de laurisilva poblaba parte de las regiones mediterráneas de Europa y África, gracias a una temperatura moderada, una humedad elevada y precipitaciones habituales, condiciones alteradas por las glaciaciones del Cuaternario. De esta forma, la laurisilva desapareció casi por completo, excepto en la Macaronesia, de la que forma parte Canarias, donde su hábitat adecuado permaneció intacto. Así, el archipiélago canario se mantiene en la actualidad como uno de los pocos reductos del planeta donde aún sobrevive la laurisilva. Su mayor representación se encuentra en el Parque Nacional de Garajonay en La Gomera (motivo por el cual atesora la certificación de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco), además de también estar presente en el Monte del Agua y el Parque Rural de Anaga en Tenerife, y el bosque de Los Tilos en La Palma. Entre las especies de flora que constituyen el bosque de laurisilva se encuentran el laurel -raíz de su nombre-, el tilo, el viñátigo o el helecho. 

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